SANTO DOMINGO.– En medio del debate permanente sobre la transparencia en el Estado, la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) acaba de poner números sobre la mesa: calificaciones que rozan la excelencia y que la colocan entre las instituciones mejor evaluadas del tren gubernamental.
La entidad alcanzó 98.81 puntos sobre 100 en acceso a la información pública (febrero 2026), un indicador que mide qué tan abierta y actualizada está una institución frente a la ciudadanía. En pocas palabras: la DIDA está cumpliendo.
Pero no es el único dato. En compras públicas, uno de los puntos más sensibles en la administración estatal, registró un 89.09 % en SISCOMPRAS (enero-marzo 2026), mientras que en cumplimiento contable logró un sólido 98.50 % en SISACNOC (segundo semestre 2025).
Detrás de estos resultados hay una gestión que comienza a marcar diferencia. El director, Elías Báez, ha venido consolidando un desempeño destacado al frente de la institución, imprimiendo una línea clara de orden administrativo, fortalecimiento institucional y apertura informativa, elementos que hoy se reflejan directamente en las evaluaciones oficiales.
Báez ha logrado posicionar a la DIDA como una entidad más dinámica, accesible y alineada con las exigencias de transparencia del Estado moderno, elevando sus estándares internos y generando confianza tanto en los afiliados como en los organismos reguladores.
“Estamos comprometidos con una gestión abierta, responsable y cercana. Esto no es casualidad, es el resultado del trabajo diario”, sostuvo el funcionario.
Las evaluaciones provienen de organismos clave como la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental, la Dirección General de Contrataciones Públicas y la Dirección General de Contabilidad Gubernamental, entidades que auditan cómo se manejan los recursos públicos.
Más que números: mensaje político claro
Estos resultados no llegan en el vacío. Se producen en un contexto donde el gobierno del presidente Luis Abinader ha colocado la transparencia como bandera central de su gestión.
Y aquí el punto clave: el desempeño de Elías Báez no solo fortalece su institución, sino que también se convierte en un activo dentro del modelo de gestión que impulsa el Gobierno.
En un Estado históricamente cuestionado por opacidad, cifras como estas no pasan desapercibidas. La DIDA no solo cumple: marca terreno, y lo hace con una dirección que comienza a consolidarse como referencia dentro del aparato público.




