El gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu, recibió la visita de una representación de J.P. Morgan, encabezada por Carlos Aspillaga, director ejecutivo del sector público en América Latina, en la que expresó su intención de expandir sus inversiones en en país, al considerar que la economía dominicana se afianza como una de las más resilientes en la región, con sus firmes fundamentos macroeconómicos.
Ambas instituciones resaltaron el robusto crecimiento económico del país durante el mes de junio, el cual registró una expansión interanual del 6.4 %, acumulando un 4.5 % durante los primeros seis meses del presente año.
En ese contexto, destacaron que sus estimaciones más recientes sitúan el crecimiento del producto interno bruto (PIB) dominicano en torno al 4.5 % para el 2026.
Respecto a los precios domésticos, tras el cierre de la inflación en 5.5 % el mes de julio, por debajo de lo esperado por los analistas, prevén que la inflación continúe moderándose en torno a 4.2 % interanual.
Valdez Albizu destacó que a pesar del convulso panorama internacional, marcado por episodios de alta volatilidad geopolítica y financiera, República Dominicana ha logrado sostener su ritmo de crecimiento económico y preservar la estabilidad y robustez de sus principales variables macroeconómicas.
Los ejecutivos de J.P. Morgan compartieron su visión sobre los mercados financieros internacionales, destacando la alta incertidumbre y volatilidad experimentada a raíz de la guerra entre Estados Unidos (EE.UU.) e Irán.
Señalaron la desconexión existente entre el mercado de renta fija y de renta variable, destacando el reciente aumento del rendimiento de los bonos del tesoro estadounidense a 30 años, el cual tocó su nivel más alto desde el 2007, reflejando expectativas de deterioro fiscal e inflación persistente.
Esa entidad proyecta que continúe la racha alcista, impulsada por inversiones de capital sin precedentes en el espacio de inteligencia artificial y un crecimiento saludable en los sectores productivos.
Manifestaron que los participantes del mercado comparten la expectativa de que los principales bancos centrales del mundo aumenten las tasas de interés en el corto plazo, a fin de contener la inflación.
Al mismo tiempo, destacaron la tendencia de diversificación hacia otras monedas que vienen implementando distintos bancos centrales y gestores de activos, a raíz del comportamiento de los mercados financieros internacionales, como parte de sus estrategias de inversión.
Por Dagoberto Lockward


