Moradores del sector Los Frailes II, en Santo Domingo Este, reclamaron a las autoridades la reconstrucción de un badén ubicado en la calle Teo Cruz y la solución del problema de drenaje que causa la acumulación de agua, malos olores y proliferación de mosquitos.
Los residentes aseguran que el problema dificulta el tránsito por la vía, obliga a los conductores, especialmente a los motoristas, a utilizar las aceras para esquivar el agua y representa un riesgo para los peatones.
Miguel Guerrero Castillo, residente de la zona, recordó que hace unos tres años el badén fue reparado, pero, según explicó, unos nueve o diez meses después comenzó a deteriorarse nuevamente. Dijo que evita transitar por el lugar en su vehículo debido a las condiciones de la vía.
«Cuando llueve se llena de agua, pero hace alrededor de una semana que no llueve y mire usted todavía», expresó Guerrero Castillo, quien atribuyó la acumulación a la falta de un filtrante capaz de absorber el agua.
El residente demandó de las autoridades municipales intervenir el lugar y realizar un trabajo que permita resolver el problema de manera definitiva.
Carlos Manuel Armando, quien se identificó como uno de los primeros moradores del sector, también denunció la acumulación de agua frente a las viviendas y afirmó que los desagües permanecen tapados y reciben poco mantenimiento.
Explicó que cuando llueve el agua entra a algunas viviendas y permanece acumulada durante varios días, generando malos olores y condiciones que favorecen la presencia de mosquitos.
Armando señaló además que el problema se agravó con modificaciones realizadas en las calles que, según su versión, provocaron que las aguas pluviales se concentren en ese punto.
La pastora Yany Jerez dijo que los vecinos han tenido que asumir con recursos propios parte de la limpieza de los pozos y desagües. Indicó que en una ocasión los residentes realizaron una colecta y ella aportó cerca de 3,000 pesos para contribuir con la limpieza.
Jerez también denunció que los motoristas utilizan las aceras para evitar el badén y el agua acumulada, lo que pone en riesgo a quienes caminan por la zona.
Por Dagoberto Lockward


