LA PAZ. – La explosión registrada este viernes en un cuartel militar del municipio boliviano de Viacha dejó dos personas fallecidas, siete desaparecidas y 59 heridas, según el balance preliminar ofrecido por la Policía, mientras equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y las autoridades investigan las causas de la detonación.
El hecho ocurrió durante la tarde en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 “Bolívar”, situado en Viacha, a unos 35 kilómetros de La Paz, sede del Gobierno y del Legislativo bolivianos.
“Hasta el momento, se tiene controlado el incidente. Lamentamos porque tenemos siete personas desaparecidas al momento y físicamente se ha podido comprobar que hay dos personas fallecidas”, informó el subcomandante nacional de la Policía, coronel Roger Roca.
El jefe policial indicó además que 59 personas resultaron heridas y señaló que las autoridades realizan una investigación para establecer qué ocurrió y determinar las causas de la explosión.
Por el momento, la Policía no ha planteado una hipótesis sobre el origen del siniestro.
En un primer informe, el Ministerio de Defensa había señalado que se produjo una detonación aparentemente accidental de material pirotécnico almacenado en el recinto militar, que inicialmente había dejado importantes daños en la infraestructura y los depósitos.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que desde el momento del incidente fueron activados los mecanismos de emergencia, evacuación y atención médica.
También ordenó asegurar y aislar el área afectada, garantizar los medios necesarios para atender a los heridos y brindar apoyo a sus familiares y a los vecinos perjudicados por la explosión.
Justiniano indicó que se realizará una evaluación completa de los daños y una investigación técnica para determinar las causas de la detonación, las condiciones en que se encontraba almacenado el material y las posibles responsabilidades.
“La prioridad es atender a los heridos, acompañar a sus familias y continuar las labores de búsqueda y verificación”, afirmó.
Por Dagoberto Lockward


