«No solo ganaremos las siguientes elecciones, sino que seguiremos transformando el país para siempre y el PRM tendrá muchas más victorias por delante». Con esta frase de continuidad política, el presidente Luis Abinader se proclamó ayer como el nuevo presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), para el período 2026-2030.
En su primer discurso al frente de la organización, Abinader proyectó al partido oficialista con nuevas victorias electorales más allá de 2028, al tiempo que aseguró que no utilizará su posición para imponer un heredero político.
La proclamación se produjo luego de que Abinader fuera elegido en agosto, sin oposición, como el nuevo presidente del partido oficialista, mediante una plancha única consensuada previamente por la Dirección Ejecutiva del PRM.
Al referirse a la sucesión presidencial, Abinader sostuvo que dentro del PRM existen aspiraciones legítimas y que éstas forman parte de una organización democrática.
Sin embargo, dejó claro que su responsabilidad como el nuevo presidente del partido no será escoger quién lo sucederá en la presidencia de la República.
«No llego a la presidencia de este partido para construir una candidatura ni para imponer un heredero o heredera política», afirmó.
El mandatario aseguró que su propósito será garantizar que, cuando llegue el momento de escoger al candidato presidencial, los dirigentes con aspiraciones encuentren un partido «institucional, democrático, imparcial y unido», en el que puedan competir bajo reglas claras.
Además, señaló que, una vez concluyan los procesos internos, los miembros deben continuar siendo compañeros y expresó que el verdadero adversario «está fuera de la organización», en problemas como la desigualdad, la inseguridad y la falta de oportunidades.
El nuevo secretario general del PRM, Juan Garrigó Mejía, también fue proclamado en su cargo y afirmó que asumirá su función como un puente entre las necesidades de la población y el crecimiento de la organización, con el compromiso de recorrer las estructuras del partido para escuchar ideas y críticas.
Garrigó Mejía también reivindicó su vínculo familiar con dirigentes históricos del PRM ante quienes, según dijo, han intentado descalificarlo por su apellido.
Por Dagoberto Lockward


