Las muertes de ciudadanos durante intervenciones de la Policía Nacional, presentadas por las autoridades como «intercambios de disparos», han provocado pronunciamientos de autoridades eclesiales, organizaciones comunitarias, entidades de derechos humanos, gremios de abogados, juristas y partidos políticos, que cuestionan el uso de la fuerza letal y reclaman que se esclarezcan las circunstancias de cada fallecimiento.
Las demandas, que cobraron fuerza entre septiembre y octubre de este año, van desde llamados al presidente Luis Abinader para detener estas actuaciones hasta acciones legales ante la Procuraduría General de la República (PGR) y solicitudes para que el Congreso Nacional interpele a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, y al director de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García.
Los sectores que han fijado posición coinciden en la necesidad de garantizar el derecho a la vida y el debido proceso, aunque han utilizado diferentes mecanismos para expresar sus preocupaciones y exigir respuestas de las autoridades.
El 28 de octubre, monseñor Andrés Amauri Rosario, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago, también llamó a preservar la vida humana.
El religioso reconoció las dificultades que enfrentan los agentes durante la persecución de delitos, pero pidió mejorar su formación y evitar que las muertes se conviertan en una respuesta habitual frente a la criminalidad.
El 19 de octubre, la comunidad salesiana de Villa Juana, en el Distrito Nacional, cuestionó las muertes registradas durante los supuestos enfrentamientos policiales.
El sacerdote Ronny Estefan, párroco de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sostuvo que eliminar físicamente a personas acusadas de delitos no resuelve los problemas de inseguridad.
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo, también cuestionó los intercambios de disparos y debe incluirse en la noticia. Sus declaraciones fueron anteriores a las de otros representantes de la Iglesia católica que ya identificamos.
El 24 de septiembre de 2026, durante una entrevista en el programa El Despertador, de Noticias SIN, rechazó que la delincuencia se enfrente mediante la eliminación de personas. «Resolver los problemas eliminando personas, eso no es la solución».
El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (Codue) también expresó preocupación por las muertes ocurridas durante intervenciones de la Policía Nacional y pidió investigaciones independientes que permitan esclarecer las circunstancias de cada fallecimiento.
Por Dagoberto Lockward


