Desde agosto de 2020, las Fuerzas Armadas reportan 1,206 vehículos recibidos, además de nuevos blindados, helicópteros, drones, patrulleros y armamento. El gasto anual del Ministerio de Defensa, entretanto, prácticamente se duplicó en términos nominales.
Este 25 de agosto, la escena volvió a repetirse en dos instalaciones militares. Primero en la Base Naval 27 de Febrero, en Sans Soucí, y luego en la Base Aérea de San Isidro, ambas ubicadas en Santo Domingo Este. Frente a las tropas fueron exhibidos fusiles IWI ARAD, ametralladoras Negev, rifles de precisión Barrett y Daniel Defense y lanzagranadas MGL de 40 milímetros.
El ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, encabezó las entregas a la Armada y la Fuerza Aérea. El Gobierno informó los tipos de armas incorporadas, aunque no precisó las cantidades adquiridas ni su costo.
La imagen resume parte de lo ocurrido durante los seis años de Luis Abinader en el poder: las Fuerzas Armadas disponen hoy de mayores recursos presupuestarios y han incorporado vehículos, blindados, aeronaves, embarcaciones, drones y sistemas de vigilancia.
Los números presupuestarios muestran la magnitud del cambio.
En 2020, año en que Abinader asumió la Presidencia el 16 de agosto, el Ministerio de Defensa registró un gasto devengado de 32,940.7 millones de pesos. En 2021 alcanzó 34,903.8 millones de pesos; en 2022 rondó los 42,513.8 millones de pesos; subió a 53,149 millones en 2023, 60,303.4 millones en 2024 y terminó 2025 en 64,771.3 millones de pesos.
Entre 2020 y 2025, el gasto aumentó 96.6 % en términos nominales. Para 2026 se aprobó inicialmente un presupuesto de 68,686.6 millones de pesos y, hasta junio, se habían ejecutado 30,996.1 millones de pesos.
Estas cifras abarcan todo el funcionamiento del Ministerio y no únicamente adquisiciones militares. Incluyen salarios, seguridad social, alimentación, combustible, mantenimiento, educación, administración y operaciones. Solo en 2024, las remuneraciones ascendieron a 39,605.1 millones de pesos, aproximadamente dos tercios de los recursos ejecutados ese año.
Uno de los primeros grandes saltos ocurrió en octubre de 2022, cuando el propio Gobierno anunció lo que denominó «la mayor compra de equipamiento militar de la historia».
El programa contemplaba 21 vehículos blindados URO VAMTAC ST5, cuatro camiones antimotines, la sustitución de seis helicópteros Huey II y la adquisición de diez aeronaves para reconocimiento y vigilancia.
Por Dagoberto Lockward


