El agua de coco gana espacio entre los consumidores dominicanos. Su venta se ha extendido por calles, mercados, supermercados y carreteras, productos embotellados y enlatados, mientras nuevas industrias se han incorporado a su procesamiento, en un contexto de mayor disponibilidad del producto y de creciente interés por alternativas asociadas a una alimentación saludable.
Actualmente, alrededor de diez industrias procesan y envasan agua de coco en el país, según estimaciones de Hecmilio Galván, director general del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA).
La expansión también es visible fuera de las plantas industriales. Los puntos de venta se han multiplicado en las ciudades y carreteras, mientras los supermercados han incorporado incluso el coco pelado a su oferta.
«Antes, para conseguir un coco, prácticamente tenías que ir a una finca o encontrar uno de los pocos vendedores que había en las calles. Ahora el país entero está lleno de puntos de venta», señala Galván.
Para el director del FEDA, detrás de este mayor consumo confluyen precisamente la disponibilidad y una valoración creciente de las propiedades nutricionales de la bebida. La cultura «fitness», especialmente entre los jóvenes, también ha contribuido a aumentar el interés por el producto.
«La población dominicana está cada vez más renuente a consumir productos dañinos, sobre todo a nivel de la población más joven. La juventud está muy enfocada en salud, fitness y nutrición», afirma.
El auge del agua de coco ocurre, además, dentro de un sector con potencial de crecimiento. El exministro de Agricultura y actual presidente de la Junta Agroindustrial Dominicana, Osmar Benítez, ha planteado que, si el país «se pone las pilas», podría exportar hasta 300 millones de dólares en coco.
El interés por el agua de coco como una opción de hidratación tiene sustento en su composición.
La doctora Yaribel Calcaño, especialista en medicina estética, nutrición y antienvejecimiento, explica que se trata del líquido transparente que se encuentra naturalmente dentro del coco verde y que está compuesto principalmente por agua, además de electrolitos como sodio, potasio y magnesio.
Su principal aporte está en la hidratación y la reposición de electrolitos, especialmente potasio. También contiene una pequeña cantidad de carbohidratos.
Por Dagoberto Lockward


