back to top
miércoles, septiembre 16, 2026
InicioEditorialEditorial: Santiago, por tres días, en el centro del Gobierno dominicano

Editorial: Santiago, por tres días, en el centro del Gobierno dominicano

El traslado temporal del despacho presidencial reafirma el peso estratégico de la Ciudad Corazón y acerca la gestión del Estado a las realidades del Cibao

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.— Durante tres días, Santiago de los Caballeros dejó de ser únicamente el principal centro urbano del Cibao para convertirse, de manera temporal, en el centro de operaciones del Poder Ejecutivo dominicano.

Entre el lunes 14 y este miércoles 16 de septiembre, el presidente Luis Abinader trasladó temporalmente su residencia oficial y su agenda de trabajo desde Santo Domingo hacia Santiago, mediante el Decreto 642-26. La disposición estableció que durante este período el mandatario despacharía desde la Ciudad Corazón, mientras las instituciones del Gobierno mantenían con normalidad sus funciones administrativas.

Más allá del simbolismo que representa mover por unos días el centro de trabajo presidencial hacia el interior del país, la decisión tiene una lectura territorial importante: Santiago fue asumida como un punto estratégico para la conducción de asuntos de Estado y para el seguimiento directo de las prioridades de la región Norte.

El lunes 14, el mandatario inició su jornada en Moca, provincia Espaillat, donde inauguró la carretera de Las Espinas, de 5.8 kilómetros, y sostuvo un encuentro con alcaldes y autoridades municipales para conocer prioridades y dar seguimiento a proyectos locales. Posteriormente se trasladó a Santiago, donde continuó sus actividades y reuniones privadas.

El martes 15, Santiago se convirtió en escenario de encuentros con sectores directamente vinculados al desarrollo económico y social de la provincia. Abinader sostuvo reuniones con representantes de la Asociación de Promotores y Constructores de Viviendas del Cibao (APROCOVICI), la Asociación de Mayoristas en Provisiones de Santiago (AMAPROSAN) y la iniciativa Compromiso Santiago, además de autoridades de salud, energía, agua y construcción, alcaldes y diputados.

De esos encuentros surgieron también anuncios de especial interés para la ciudad y su entorno. El Gobierno informó que trabaja en la ampliación del Acueducto Cibao Central, con una inversión aproximada de RD$9,000 millones, mientras evalúa destinar otros RD$1,700 millones al fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria de Santiago. Las intervenciones hospitalarias contemplan, entre otras áreas, el Hospital Presidente Estrella Ureña, el Hospital Infantil Regional Universitario Dr. Arturo Grullón y el área de emergencias del Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez.

Estos anuncios tienen especial relevancia porque reflejan una realidad que Santiago ha venido experimentando durante años: su crecimiento urbano, económico y poblacional exige que las infraestructuras y los servicios públicos evolucionen al mismo ritmo.

La jornada presidencial también colocó sobre la mesa asuntos relacionados con vivienda, comercio, energía, agua, salud y desarrollo municipal, mostrando una agenda que trasciende la inauguración puntual de obras y procura establecer mecanismos de seguimiento con los sectores que intervienen directamente en la dinámica de la ciudad.

Este miércoles 16, la agenda continúa con la inauguración de la escuela El Guano y la supervisión de los trabajos de ampliación del Aeropuerto Internacional del Cibao. Posteriormente, el mandatario tiene previsto trasladarse a Licey al Medio para supervisar las obras del sistema de alcantarillado y la planta de tratamiento, antes de continuar hacia Mao, en la provincia Valverde, donde dará seguimiento a proyectos de saneamiento y al Hospital Traumatológico de esa localidad.

Un gesto que trasciende tres días

El valor de esta decisión presidencial no está únicamente en la cantidad de reuniones celebradas o en las obras supervisadas. También reside en el mensaje institucional que transmite.

Santiago es una ciudad con una identidad económica, empresarial, académica, cultural y social propia, pero al mismo tiempo funciona como articuladora de buena parte de la dinámica de la región Norte. Que el despacho presidencial opere temporalmente desde aquí supone reconocer, en los hechos, ese peso dentro de la estructura nacional.

La presencia del jefe de Estado también genera una concentración poco habitual de funcionarios, empresarios, representantes de organizaciones sociales, autoridades municipales y actores de diferentes sectores alrededor de una misma agenda territorial. Esa interacción puede favorecer la identificación de necesidades, el seguimiento de proyectos y la coordinación de respuestas públicas.

A esto se suma un efecto natural sobre la actividad económica local. Una presencia institucional de esta magnitud moviliza durante varios días a funcionarios, equipos técnicos, medios de comunicación, proveedores y representantes del sector privado, generando mayor actividad alrededor de servicios, transporte, hotelería, restaurantes y otros negocios vinculados a la dinámica urbana.

Pero quizás el elemento más significativo sea otro: la confianza que supone colocar a Santiago, aunque sea temporalmente, en el centro de la agenda presidencial.

La Ciudad Corazón no fue durante estos tres días una estación más dentro de un recorrido presidencial. Fue el punto desde el cual se despacharon asuntos de Estado y desde donde se articularon reuniones, seguimiento de proyectos y contactos con sectores fundamentales para el desarrollo del Cibao.

La experiencia deja, por tanto, una pregunta que trasciende las jornadas del 14, 15 y 16 de septiembre: ¿puede esta forma de acercar físicamente el Gobierno a las regiones convertirse en una práctica periódica de gestión territorial?

Por ahora, los hechos son concretos: durante tres días, Santiago fue sede temporal del despacho presidencial, punto de encuentro entre el Gobierno y los principales sectores de la región, y escenario de nuevos compromisos de inversión y seguimiento de obras.

Y, más allá de los tres días, queda la dimensión simbólica de una decisión que coloca nuevamente a Santiago en el lugar que su historia, su economía y su creciente importancia regional le han ido otorgando dentro del mapa nacional: el de una ciudad llamada a participar activamente en las grandes conversaciones sobre el presente y el futuro de la República Dominicana.

Dagoberto Lockward
Dagoberto Lockward
Periodista con experiencia en temas políticos, económicos y culturales.
Artículos Relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
Subtitle

Mas Popular

Comentarios recientes