República Dominicana sirve como punto de apoyo logístico para el despliegue militar de El Salvador en Haití, donde el Gobierno de Nayib Bukele anunció la movilización de más de 2,000 soldados para rescatar a cuatro técnicos aeronáuticos desaparecidos desde el 18 de octubre, tras una emboscada de pandillas.
La colaboración dominicana incluye facilitar el tránsito de contingentes internacionales, el traslado de equipos militares y las evacuaciones médicas, mientras las autoridades mantienen su decisión de no participar directamente en los combates en territorio haitiano.
Como parte de estos movimientos, siete helicópteros militares, cinco de ellos salvadoreños y otros dos del tipo Black Hawk, hicieron escala ayer en la fortaleza El Rodeo, en Jimaní, provincia Independencia, antes de continuar hacia Haití.
Los cinco helicópteros salvadoreños, del modelo MD500E e identificados con los números 48, 52, 54, 49 y 53, habían llegado al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) durante la madrugada del miércoles 28. Fueron transportados desde San Salvador en un avión de carga Boeing 747-400 de la compañía estadounidense National Airlines.
Según un informe de seguridad al que tuvo acceso Diario Libre, los cinco MD500E aterrizaron en la fortaleza a las 3:45 de la tarde de ayer. Los dos Black Hawk llegaron a las 4:10 y, tras abastecerse de combustible, las siete aeronaves despegaron hacia Haití a las 5:00.
El presidente Luis Abinader informó el pasado sábado 24 que conversó con Bukele para coordinar apoyo logístico y de inteligencia ante la situación en el vecino país.
En medio del despliegue, el presidente salvadoreño se dirigió ayer al pueblo haitiano para explicar que la operación militar busca rescatar a sus cuatro compatriotas y no ocupar el territorio.
«Esto no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión al país de Haití», expresó el mandatario en un mensaje escrito en criollo haitiano y publicado en su cuenta de X.
Bukele sostuvo que su Gobierno no tiene interés en dominar Haití ni apropiarse de sus riquezas y aseguró que El Salvador asume la mayor parte de los costos de la operación.
«No somos una gran potencia. No tenemos ningún interés ni en venir a dominar al pueblo haitiano, ni en poner las manos sobre las riquezas de Haití», manifestó.
Por Dagoberto Lockward


