En algún momento tendremos que dar una mirada a la vivienda como necesidad básica y esencial para mejorar las condiciones en que viven los dominicanos.
No estoy convocando al regalo de casas para los pobres. Es mirarla como una inversión necesaria, creando miles de empleos y de redituar ese escenario tan íntimo como es la familia.
Además, una manera para una renovación urbanística. No es sólo construir viviendas, sobre todo en la modalidad de apartamentos. Es adecuar las que existen, agregándoles áreas y servicios.
Se moverían miles de personas en esa labor, trabajadores, arquitectos e ingenieros. Urbanistas que rediseñen espacios.
Y sería una inversión, una iniciativa financiada a través de la banca.
Por Dagoberto Lockward


