La cadena estadounidense, que cita a dos funcionarios familiarizados con las operaciones, señaló que se trató del mayor movimiento de crudo registrado por esa vía desde el inicio del conflicto.
Antes del estallido de la guerra, hace poco más de seis meses, alrededor de 20 millones de barriles de petróleo transitaban diariamente por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Para proteger a los buques, Estados Unidos desplegó recursos aéreos, marítimos y espaciales. Las fuerzas estadounidenses también enfrentaron oleadas de drones y neutralizaron misiles de crucero antibuques.
La operación buscó garantizar el paso de los barcos comerciales mientras Washington mantenía sus ataques contra las capacidades iraníes para amenazar el tráfico marítimo.
Estados Unidos también mantiene el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, mientras concentra parte de su estrategia militar en las zonas próximas al estrecho de Ormuz.
Aunque la operación del martes fue considerada exitosa, las autoridades estadounidenses no prevén una solución rápida al conflicto.
Las compañías energéticas, por su parte, continúan preocupadas por los riesgos de enviar embarcaciones por esta vía, incluso cuando cuentan con protección militar.
Según una de las fuentes citadas por CNN, otras prioridades del presidente Donald Trump han quedado temporalmente relegadas.
Entre ellas figuran las operaciones destinadas a eliminar elementos relacionados con el programa nuclear iraní.
Mientras tanto, el Comando Central de Estados Unidos recibió instrucciones para concentrar sus esfuerzos en el estrecho e impedir la entrada y salida de exportaciones de petróleo desde los puertos iraníes.
Por Dagoberto Lockward


